Por otra parte, Anthony de
Mello, cuenta en su libro “Medicina para el Alma”, la
historia de un hombre a quien le diagnosticaron un
cáncer de carácter terminal y luego de pasar por las
etapas de shock y depresión asumió que, ya que tan solo
le quedaban pocos meses de vida, iba a vivir
intensamente aquellos últimos momentos y explicaba
Anthony de Mello que aquel hombre jamás se había sentido
mas libre.
Ésta Libertad interior es
la más poderosa y también es aquella que nos permitirá
asumir la vida de manera correcta o incorrecta de
acuerdo a los principios que la acompañen y de su
aplicación correcta o incorrecta en nuestra vida, pero,
aquí se hace patente la primera de muchas interrogantes
¿Qué es correcto? Adolfo Hitler consideró en su momento
que sus acciones eran “correctas” al llevar al mundo a
una terrible conflagración bélica para establecer su
Reich de mil años, Augusto Pinochet consideró adecuadas
sus políticas que ocasionaron la muerte de cientos de
personas de la izquierda chilena pues las mismas
permitieron el crecimiento económico de Chile durante su
dictadura, Fidel Castro afirmó que “la historia lo
absolverá” luego de morir por haber gobernado con mano
de hierro por mas de cincuenta años la isla de Cuba y
haber provocado miseria, muerte y desolación al promover
su revolución dentro y fuera de sus dominios.
Desde un punto de vista
más positivo, la Madre Teresa de Calcuta sembró a lo
largo y ancho del planeta una semilla de amor y
cooperación que ha dado fruto en centros de cuidado y
alimentación a pobres y enfermos en los lugares más
míseros y olvidados. Mahatma Gandhi, el “Alma Grande”
lucho contra el poderoso imperio Inglés con tan solo la
palabra y el ejemplo, predicando la resistencia pasiva,
la no violencia y logró la independencia de la India.
Los personajes históricos
mencionados han considerado hacer lo correcto, pero
desde el punto de vista del bien común, solo unos pocos
se han destacado y aún cuando se considera a todos
dentro de lo que se denomina el liderazgo, no todos
pueden colarse por el tamiz de los principios
universales que se pueden resumir en una frase expresada
por Jesús de Nazareth en su celebre sermón de la
montaña: “Amaos los unos a los otros” y que se
complementa con “Lo que le hagáis al mas pequeño de
vuestros hermanos me lo estáis haciendo a mi”.
Por tanto, al analizar en
detalle el término Libertad, debemos estar claros que en
realidad todo depende del compromiso que se tenga con el
respeto a la vida y a una clara vocación de servicio
enfocada en comprender nuestra interdependencia y la
necesidad de respetar la vida como el valioso don
entregado a nosotros por la figura omnipotente que en
todas las religiones y doctrinas se define con el nombre
de Dios.
Juan Carlos Camacho Castellanos
CI 6.230.376.
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